sábado, 25 de mayo de 2013

¿Qué es el Síndrome de Asperger?



El SA es una discapacidad que en algunos aspectos es parecida al autismo. La gente con SA normalmente parece normal. Tienen dificultades en las áreas de comprensión social y la comunicación social. Ellos pueden parecer rudos, arrogantes y torpes y su comportamiento puede ser raro, excéntrico e impredecible.

El SA puede afectar a todas las clases sociales y en diferentes grados de inteligencia, desde aquellos que tienen dificultades de aprendizaje moderadas a aquellos con una capacidad límite. Por favor, se paciente, ellos no pretenden ofenderte.

Pag. 16

Brenda Boyd. Educando a niños con Síndrome de Asperger: 200 consejos y estrategias. [en línea] Madrid: Ed. Andujar; 2008. [fecha de acceso 15 de mayo de 2013] URL disponible en: http://orientacionandujar.files.wordpress.com/2008/11/educando-a-ninos-con-sindrome-de-asperger-200-consejos-y-estrategias-brenda-boyd.pdf

FUNCIONAMIENTO COGNITIVO EN SÍNDROME DE ASPERGER




Déficit en habilidades de comprensión, interpretación y evaluación crítica de la información adquirida.

 Muchos sujetos con síndrome de Asperger tienen una excelente memoria mecánica que les permite acumular gran cantidad de información.

Sin embargo, parecen presentar una dificultad específica para integrar la información y construir de ese modo representaciones significativas y contextualizadas de alto nivel (lo que se ha denominado débil coherencia central). De esta manera, manifiestan notables deficiencias con respecto a su capacidad para alcanzar el significado y sentido de la información adquirida, para comprenderla y evaluarla críticamente. Esto limita su capacidad de de tomar decisiones, participar en las discusiones de grupo y formar sus propias ideas acerca de temas actuales. Las situaciones en las que deben tomar una decisión pueden constituir una importante fuente de estrés, al implicar un juicio de valores sobre los beneficios e inconvenientes de las diferentes opciones.

Dificultades en comprensión lectora.

 Las personas con síndrome de Asperger tienden a adquirir una habilidad apropiada o incluso avanzada para la lectura mecánica o decodificación de palabras. Se muestran capaces de memorizar y recordar detalles minimos acerca del contenido del texto inmediatamente después de haberlo leído y, sin embargo, fracasan a la hora de responder a preguntas abiertas cuyas respuestas no se encuentran de forma explícita en él. Su comprensión del texto es superficial y en ocasiones muy literal. Además de la débil coherencia central (dificultad en relacionar, integrar, inferir información), las deficiencias del sujeto con respecto a su comprensión  social pueden afectar su capacidad para comprender los motivos y las intenciones subyacentes a las acciones de los personajes de un texto. Esto podría explicar su preferencia por libros con datos objetivos y su dificultad con los de carácter narrativo.

Dificultades con el pensamiento abstracto. 


Las personas con un trastorno de espectro autista y un grado de inteligencia normal razonan de forma concreta, no abstracta. Tienen dificultad en la comprensión adecuada de las ideas definidas a través de propiedades no observables directamente. Estos sujetos tienden a desarrollar con mayor frecuencia destrezas en el campo técnico que en el abstracto. Su pensamiento es muy literal, adherido a lo concreto.

Pág. 17, 18

Federación Asperger España. “Síndrome De Asperger: Aspectos Discapacitantes Y Valoración”. [en línea]  España: Federación Asperger España; 2007. [acceso el 13 de mayo de 20013] URL disponible en: http://www.aspergeraragon.org.es/ARTICULOS/DOSSIER%20ASPERGER%20Valoracion%20Discapacidad.pdf

lunes, 20 de mayo de 2013

PROGRAMAS DE INTERVENCIÓN PARA INDIVIDUOS CON EL SÍNDROME DE ASPERGER O AUTISMO DE ALTO FUNCIONAMIENTO



El individuo con SA presenta necesariamente una alteración primaria en la capacidad de cognición social. Las principales manifestaciones conductuales de dicha alteración abarcan una amplia gama de déficits sociales entre los que destacan la dificultad de la persona para formar amistades duraderas, el fracaso en el uso y comprensión adecuados de las pautas no-verbales de la comunicación, la comprensión deficitaria de las reglas que regulan la comunicación social y la capacidad disminuida para la reciprocidad social y emocional.

Entre los programas especializados de intervención temprana mas extendidos para los niños con autismo de alto funcionamiento o SA se encuentran los programas basados en las técnicas de análisis de la conducta (tipo Loovas y otros múltiples programas sucedáneos), la terapia intensiva de entrenamiento en conductas verbales, y la intervención temprana en las habilidades de comunicación. Todos estos programas suelen ser acompañados por sesiones de fisioterapia con el fin de fomentar el desarrollo de las habilidades motoras y adquirir una buena coordinación motora. La mayoría de estos programas son llevados a cabo por los padres quienes reciben entrenamiento especializado en las técnicas y metodología educativa asociadas a cada programa.

Klin A. Programas de intervención para individuos con el síndrome de asperger o autismo de alto funcionamiento. Rev Infantil y Clínicas Psiquiátricas de adolescentes (América del Norte) 2009; 13 (2): 131-148

Síndrome de Asperger: Evaluación




Como en cualquier otro trastorno del neurodesarrollo, la evaluación de un niño con un posible SA debe incluir una historia clínica completa, así como una evaluación neuropsicológica acorde. Habrá que recoger información de la familia y del propio paciente, información de la escuela y de su entorno, y anotar detalladamente cualquier antecedente personal o familiar. El interrogatorio deberá profundizar en habilidades sociales y emocionales, comportamientos y relaciones, rituales, intereses especiales, desarrollo motor y dificultades motrices, funcionamiento sensorial, discapacidad, etc. El examen neurológico completo es obligado; dentro de este examen pueden anotarse ciertos aspectos cognitivos: habilidad motora, fijación ocular, pragmática y prosodia del lenguaje…Dentro de la evaluación neuropsicológica, al menos debería evaluarse la inteligencia y el funcionamiento adaptativo [16].

Desde el punto de vista cognitivo, más de la mitad de los casos con SA tienen un cociente intelectual verbal superior al cociente intelectual manipulativo en la escala de inteligencia de Wechsler para niños. No es infrecuente que muestren resultados bajos en los subtests de comprensión, historietas, rompecabezas, aritmética y claves por sus dificultades-inferencias sociales y su problema visuoperceptivo y atencional [17]. Indudablemente, una evaluación más completa debería incluir la valoración de las habilidades motoras, la atención, la memoria y destreza visuoperceptiva, el funcionamiento ejecutivo y la estimación detallada del lenguaje-comunicación.

En los últimos años han aparecido diferentes instrumentos (ASDI, ADI-R...), basados en los criterios diagnósticos señalados en los apartados previos, con la finalidad de estructurar parcialmente la entrevista del niño con trastorno del desarrollo de alto funcionamiento o autismo. Del mismo modo, han surgido cuestionarios fáciles de cumplimentar por la familia o tutores (ASSQ, KADI, CHAT…) que aportan una información muy útil en la consulta del especialista [14,15]. Debemos señalar e insistir en que ninguno de estos instrumentos es diagnóstico en sí mismo.

Referencia bibliográfica:
Fernández-Jaén, Et al. Síndrome de Asperger: Diagnóstico y Tratamiento. Rev. Neurol. (España) 2007; 44 (Supl 2): S53-5. Disponible en: http://0hd4y.com.ar/descargas/asper/xs02s053.pdf

ASPECTOS NEUROCOGNITIVOS DEL SÍNDROME DE ASPERGER:La teoría del cerebro masculino



La teoría del cerebro masculino, propuesta por Baron-Cohen [24], es el modelo más novedoso para explicar los síntomas del SA y del autismo.

No cabe duda sobre la existencia de diferencias cognitivas innatas entre el hombre y la mujer. Se ha podido establecer que la mujer es superior al hombre en las áreas expuestas en la tabla VIII. Por el contrario, el hombre está más capacitado para las tareas expuestas en la tabla IX.
Inmediatamente después de la concepción, se inicia la diferenciación celular en el embrión. En el sexo masculino el genotipo XY controla el crecimiento de los testes. A las 8 semanas de edad gestacional los testes liberan testosterona. La testosterona influye en el desarrollo del cerebro de tal manera que al poco de nacer los niños atienden a estímulos no sociales (móviles), mientras que las niñas atienden más a los estímulos sociales (caras y voces). Los niveles de testosterona predicen la habilidad espacial a la edad de 7 años. Estos datos sugieren que la liberación de testosterona determina aspectos masculinos y femeninos del cerebro.

De acuerdo con esta dicotomía cerebro masculino-cerebro femenino, se pueden establecer distintos niveles ubicados en un continuo, que abarcaría desde un cerebro equilibrado, es decir, con atributos masculinos y femeninos compensados, hasta un cerebro extremadamente masculino, que correspondería al autismo. El SA sería una forma minor de autismo.

Referencia bibliográfica:

J. Artigas. Aspectos Neurocognitivos del Síndrome de Asperger. Neurología Clínica (España) 2000; (1): 34-44. Disponible en: http://paths-ong.freeiz.com/wordpress/wp-content/uploads/2011/07/aspergerneurocognitivos.pdf

DIAGNÓSTICO DE SÍNDROME DE ASPERGER SEGÚN EL DSM-IV-TR-2000


Aunque en los manuales de clasificación diagnóstica de los trastornos mentales vigentes en el momento actual (DSMIV-TR y CIE-10) se introduce el diagnóstico de SA como una etiqueta específica e independiente dentro de los Trastornos Generalizados del desarrollo, en la actualidad se mantienen discusiones teóricas que intentan determinar si el SA debe considerarse o no como un trastorno diferente del Trastorno Autista.




Algunos de los criterios de diagnóstico del SA siguen siendo hoy objeto de discusión entre los profesionales del campo de la psicología, la psiquiatría y la pedagogía. Así se observa en las distintas definiciones que ofrecen los sistemas estandarizados de diagnóstico que se manejan en la actualidad. No existe ningún marcador biológico que nos permita detectar los cuadros de SA y, por ello, su diagnóstico continúa siendo clínico, basado en los comportamientos observados, en la historia de desarrollo y en el perfil psicológico del sujeto.

En la práctica existen discrepancias en algunos de los criterios diagnósticos que deben cumplirse para emitir un juicio clínico de SA. En el manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales de la Asociación Americana de Psiquiatría en su revisión del año 2000, DSM-IV-TR, los criterios de diagnóstico que se establecen, son los siguientes:

A. Alteración cualitativa de la relación social, manifestada al menos por dos de las siguientes características:

Ø  »Importante alteración del uso de múltiples comportamientos no verbales, como el contacto ocular, expresión facial, posturas corporales y gestos reguladores de la interacción social.
Ø  »Incapacidad para desarrollar relaciones con compañeros apropiadas al nivel de desarrollo del sujeto.
Ø  »Ausencia de la tendencia espontánea a compartir disfrutes, intereses y objetivos con otras personas (por Ej., no mostrar, traer o enseñar a otros objetos de su interés).
Ø  »Ausencia de reciprocidad social y emocional.


B. Patrones de comportamiento, intereses y actividad restrictivos, repetitivos y estereotipados, manifestados al menos por una de las siguientes características:

Ø  »Preocupación absorbente por uno o más patrones de interés estereotipados y restrictivos que son anormales, sea por su intensidad o por su objetivo.
Ø  »Adhesión aparentemente inflexible a rutinas o rituales específicos, no funcionales.
Ø  »Manierismos motores estereotipados y repetitivos (por Ej., sacudir o girar manos o dedos, o movimientos complejos de todo el cuerpo).
Ø  »Preocupación persistente por partes de objetos.


C. El trastorno causa un deterioro claramente significativo de la actividad social, laboral y otras áreas importantes de la actividad del individuo.


 
D. No hay retraso general del lenguaje clínicamente significativo(por ejemplo, a los dos años usa palabras sencillas, a los tres frases comunicativas).

E. No hay retraso clínicamente significativo del desarrollo cognitivo ni del desarrollo de habilidades de autoayuda propias de la edad, comportamiento adaptativo (distinto de la interacción social) y curiosidad acerca del ambiente durante la infancia.


F. No cumple los criterios de otro trastorno generalizado del desarrollo ni de esquizofrenia.

Referencia bibliográfica:

Asociación Gallega de familias de personas afectadas por el Síndrome de Asperger [sede Web]. España: Asociación Asperga; 2008 [revisado 2010; acceso 18 de mayo de 2013]. Diagnostico [aproximadamente 2 pantallas]. Disponible en: http://www.asperga.org/paginas/sindrome.php

SÍNDROME DE ASPERGER: Características


George Thomas, Penny Barrat, Heather Clewley, Helen Joy, Mo Potter, Philip Whitaker. EL SÍNDROME DE ASPERGER: Estrategias prácticas para el aula: Guía para el profesorado. [en línea] Vitoria-Gasteiz; Servicio Central de Publicaciones del Gobierno Vasco, 2002. URL disponible en: http://www.asperga.org/docs/tipo2/m3.pdf


Las personas con Síndrome de Asperger tienen problemas en la interacción social, en la comunicación y carecen de flexibilidad de pensamiento, pueden tener una imaginación  pobre, intereses muy intensos o limitados y mucho apego a las rutinas. Para poder hacer un diagnóstico, es necesario encontrar distintos tipos y grados de discapacidad en cada una de estas tres áreas (normalmente conocidas como las tres dificultades básicas). Dicho esto, debemos subrayar el hecho de que existe una gran variedad tanto en la gravedad de las dificultades que se pueden experimentar como en la forma en que éstas se presentan.

También debemos recordar que cada individuo con síndrome de Asperger tiene una personalidad única moldeada por experiencias vitales individuales (como el resto de las personas).

Como en el caso del autismo, el Síndrome de Asperger es el resultado de un problema orgánico y no de la educación que se ha recibido. Al contrario que las personas con autismo, las que padecen síndrome de Asperger tienen menos problemas con el desarrollo del lenguaje y son menos propensas a tener dificultades adicionales de aprendizaje. La base psicológica del autismo y del síndrome de Asperger todavía no se comprende con claridad.